EL BUS DE INFANTIL
EL RATÓN DE CAMPO

   EL RATÓN DE CAMPO INVITÓ A SU PRIMO EL RATÓN DE LA CIUDAD, A PASAR EN EL CAMPO, A SU LADO, EL FIN DE SEMANA.  PIPO ACEPTÓ LA INVITACIÓN Y, UNA VEZ VESTIDO ELEGANTEMENTE, SE PREPARÓ A PARTIR  EN SU POTENTE AUTO. ESTARÍA MUY BIEN JUNTO AL PRIMO MATEO, AL CUAL NO VEÍA DESDE EL VERANO ANTERIOR.

   EL ENCUENTRO DE LOS DOS FUE MUY AFECTUOSO. MATEO ENSEÑÓ EN SEGUIDA SU CASA A PIPO, Y OFRECIÓ LO MÁS SABROSO QUE TENÍA EN LA DESPENSA.

   PIPO HIZO UN GESTO DESPECTIVO:

   -¿BELLOTAS? ¿NUECES? ¡PUF! ¡QUÉ COMIDA MÁS MALA! ¡SI VIERAS LO QUE YO COMO EN LA CIUDAD, TE CAERÍAS DE ESPALDAS! ¡AQUELLO ES GLORIA!

   TANTO INSISTIÓ PARA QUE FUERA A COMPROBARLO, QUE MATEO FUE CON SU PRIMO A LA CIUDAD A VER LA MARAVILLOSA CASA DONDE HABITABA PIPO, EL CUAL IBA DESCRIBIÉNDOLE EL MENÚ DEL DÍA: DULCES, NARANJAS, QUESO Y OTRAS MUCHAS COSAS DE LAS CUALES NO SE ACORDABA YA NI DEL NOMBRE.

   MIENTRAS NUESTROS AMIGOS ESTABAN LLENANDO SUS ESTÓMAGOS, APARECIÓ UN ENORME GATO CON GANAS DE PELEA Y AIRE MUY FEROZ. EL POBRE MATEO, ACOSTUMBRADO A LA VIDA TRANQUILA DEL CAMPO, CREYÓ VER UN TIGRE Y AMBOS ECHARON A CORRER TRATANDO DE ESCAPAR DE SUS UÑAS.

   MATEO, CUANDO SE TRANQUILIZÓ, HABLO ASÍ:

   - QUERIDO PRIMO PIPO, AGRADEZCO TU INVITACIÓN, PERO TE DIGO QUE LA CIUDAD LA VEO LLENA DE PELIGROS. YO ME VUELVO A MI MODESTA CASITA Y A LOS TRANQUILOS CAMPOS DE MI PUEBLO.

   Y MATEO COGIÓ SU MALETA Y VOLVIÓ A SU CASA Y, MIENTRAS DORMÍA LA SIESTA EN UNA PANOJA DE MAÍZ, SOÑABA CON SUS DELICIOSAS BELLOTAS SABROSAS Y DULCES, Y CON SU PEQUEÑO PUEBLO, DONDE TAN FELIZ Y TRANQUILO VIVÍA.

                   ADAPTACIÓN FÁBULAS DE ESOPO

 

A CUENTOS
GUIONES DE COMPRENSIÓN